Historia de GUNE MOTOS

Desde los 6 o 7 años soñaba con motos. En la cabaña de Valle de Bravo devoraba revistas de enduro mientras mis primos y amigos ya rodaban. Yo no tenía moto, pero ya quería casco, botas, guantes… quería sentirme como un GI Joe sobre ruedas.

En casa me lo prohibían. Mi papá decía que una moto era “una bomba de tiempo”. Mi hermano mayor quiso regalarme una KL500 Kawasaki y mi papá le contestó: “mejor dale un balazo”. Aprendí a escondidas con las motos de mis primos en Guatemala y con la Pony Carabela amarilla que me prestaba Luis Miguel en la colonia.

Años después, mi hermano compró una Suzuki RF600 que casi no usaba… y yo me la llevaba a la universidad. Hasta que un día tuvo un accidente sin equipo. Verlo sentado en el camellón, lleno de tierra y con el tobillo roto, fue el susto más grande de mi vida. Ahí entendí que la velocidad sin protección no es libertad, es ruleta rusa.

Desde entonces decidí que, si algún día tenía la oportunidad, traería a México las mejores marcas del mundo, el que realmente protege, el que usan los pilotos profesionales… pero a precio justo, sin inflarlo como hacen otros.

Hoy, después de 25 años manejando operaciones, logística, ventas, estados financieros e inventarios, nace GUNE MOTOS. Siete marcas italianas legendarias (Clover, Dainese, Gimoto, Sidi, Spark, Airoh y AGV) y las que vengan, siempre con la misma promesa:

Rodar como los grandes… a un precio justo.

Porque la moto es libertad, pero la protección no se debe cercenar.

Bienvenido a GUNE MOTOS. Aquí el equipo es de a madre… y el precio, de a padre.

¡Nos vemos en la carretera, siempre bien puestos!